Casa de madera construida a partir de la rehabilitación de una ruina existente, con una superficie cubierta de 56 m². Se conservó la base de granito original como cimientos, que sirve de soporte a la nueva estructura de madera.
La casa está construida íntegramente en madera, tanto por dentro como por fuera: paredes, suelo y revestimiento exterior. El revestimiento exterior se ha tratado en autoclave y se ha pintado con una capa de barniz negro, lo que garantiza una buena resistencia a la intemperie. Las paredes, el suelo y el tejado cuentan con aislamiento térmico, para mantener la casa a una temperatura agradable durante todo el año.
Situada en un terreno rural, rodeada de un bosque denso que prácticamente la oculta, la madera se eligió también por su sostenibilidad. Es un material renovable, con un menor impacto medioambiental que cualquier otra alternativa.










